Surgido de la Arquitectura del Hierro del siglo XIX y adoptado como gran referente estético de Nueva York durante los años 70 es, además, uno de los favoritos arquitectónicamente.
El estilo industrial busca en las viviendas, comercios y estudios principalmente la funcionalidad. Estos espacios también conocidos como “lofts” son la mejor opción para fusionar espacios de trabajo y vivienda gracias a su gran amplitud y luminosidad pero sobre todo, su gran funcionalidad.
La estética industrial ha sabido apreciar la belleza de los materiales dejándolos al descubierto y poniendo especial atención en la iluminación natural para resaltar su autenticidad.



